locomia mp3>>
>>

Antonna es el nombre con el que Manu, guitarrista de Los Punsetes, saca a la luz sus canciones en solitario. ¿Las que descarta el grupo? Antes parecía que sí, pero luego, cuando los madrileños comprobaron que las canciones de Antonna brillaban tanto, empezaron a arrepentirse de no haberse quedado con ellas.
Antonna debutó hace unos meses con Es buena persona, recopilación de las canciones que el prolífico músico había ido dejando caer por su myspace. Como tal, a ese disco le pesaba un poco la sensación de ser un cajón de sastre de muchas épocas de la vida musical de Antonna. Sin embargo, había letras acertadísimas (‘Todas las mujeres que me dieron boleto’, ‘Todo el mundo tiene porno en casa’) y hits en potencia por los que pagarían muchos.
Ahora, con 
“Ya nada volverá a ser como antes” decía uno de los clásicos de El Canto del Loco y la verdad es que es cierto. En el puesto de merchandising de la banda se vendía un vinilo de Personas, su último disco, firmado por todos los miembros David Otero, Chema Ruiz y Dani Martín. Faltaba la firma de Jandro Martín, que en plena gira el pasado 12 de junio anunció la marcha del grupo para dedicarse a su familia, aunque ha debido de haber otras razones que no han trascendido.
La verdad es que hay que quitarse el sombrero ante estos chicos, pues ayer podrían haber suspendido su concierto alegando que las inclemencias climatológicas impedían su recital, algo que resultaría lógico, habida cuenta que la insistente llovizna que comenzó a caer al final de la actuación del telonero, Lucas Masciano, mojó claves, luces y equipo.
Los técnicos de la banda hicieron lo imposible para poner a punto sonido y luces, y eso que no había techo en el escenario. La banda salió con casi tres cuartos de hora de retraso pero salió, que era lo que los casi nueve mil seguidores querían. Dani Martín dijo a las primeras de cambio: ¡Qué le den por el culo a la lluvia! y ya tuvo al público a sus pies.

Los madrileños son un grupo de fans de libro pero, como ocurría en los ochenta con Hombres G, la crítica se ha cebado en ellos por blandos y niñatos; por cierto, el cantante se ha borrado el tatuaje con la palabra niñato que lucía en su antebrazo. Los recitales de El Canto del Loco rayan en el tópico. A los fans se les dice las palabras que esperan oir, se les pone el micrófono cuando el tema lo requiere, se les pide que enciendan un mechero o los teléfonos, y se les pregunta si quieren más o si quieren que se vayan.
Pero lo cierto es que El Canto del Loco se lo curra en el escenario y en esta gira, la de Personas, han tirado la casa por la ventana para que el atrezzo sea todavía más impresionante que en años anteriores. La luces de arriba parecían las del ovni de Encuentros en la Tercera Fase, sin exageraciones, y las laterales y del fondo del escenario eran una pasada, lo mismo que las proyecciones de la parte de atrás, complementando a las dos pantallas laterales.
Chapó en este sentido para El Canto del Loco y también para el suplente Carlos Gamón, ex batería de Amaral y Najwajean, que suplió esa ausencia con creces. Los de Algete nunca han sido santo de mi devoción pero el concierto de la Laboral, a pesar de los pesares, fue el de un grupo que se sabe triunfador. Triunfaron en la primera semana que se puso a la venta Personas, despachando nada más ni menos que ochenta mil copias, y triunfaron en la primera jornada del festival Rock In Rio, lo mismo que hicieron anoche.
>>